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1976: La reiteración del Exito

Se había ido el Toto Lorenzo pero quedaba su mística futbolística a través de las facultades de Urben José Farías, un técnico traído de Europa con todos los conocimientos adquiridos en el viejo mundo.

Se había ido Gatti, Suñe, Mastrángelo, Cocco, Espósito, pero llegaban José "Perico" Perez, el "Cordero" Telch, Moreno, Bongiovani, Palmieri y el retorno del "Huevo" Garello. Además quedaban Trullet, Merlo, Marchetti, Bianchini, Trossero, Tojo, Bottaniz y Marasco.

Así formó otro gran equipo. Con el mismo equilibrio y la misma mentalidad ganadora del año anterior. Con ese funcionamiento adecuado para la lucha, para la sorpresa, para extraer resultados en cualquier terreno, aún en menos propicio. Y como en la era del "Toto" este nuevo Unión de grandes jugadores comenzó a forjar una extraordinaria campaña.

Si bien no estaba Suñe para comandar el medio campo, Telch administraba a través de sus piernas fibrosas todo el fútbol rojiblanco. Si bien no estaba la potencia de Cocco, quedaba el vigor y los goles de Marchetti. Si bien la velocidad de Mastrángelo se había trasladado a la Boca, la intuición de Moreno y los piques avasallantes de Trossero quedaron en la Avenida López y Planes.

De esta manera, con la experiencia de Pérez, la regularidad de Silguero, Trullet, Merlo, Bottaniz; el oficio de Bianchini, Telch, Bongiovanni, Marchetti y el olfato goleador de Moreno, Trossero, Garello, y después Casaccio; se amalgamó la estructura de un gran equipo y continuó la vigencia de esa mentalidad ganadora que había depositado en sus dirigidos el infalible Lorenzo.

De allí que el Torneo Metropolitano se cumpliera una excelente campaña clasificándose en la zona respectiva y ocupando el cuarto puesto en el Torneo Campeonato... la misma posición que ocupara el gran equipo del "Toto" en 1975... la misma personalidad pero con un juego más ofensivo, más profundo que supo darle Alberto Violi, cuando Farías decidió regresar a Europa a mitad de campeonato.

Luego el Nacional. Y allí sí el gran equipo que sorprendió a todos, con un Trossero y un Marchetti conformando una dupla imparable. Se terminó segundo en la Zona clasificatoria y se fue a jugar a Córdoba con el "Boom" del año: el temible Talleres. Y se perdió incuestionablemente. Y al no existir la posibilidad de la revancha en Santa Fe se esfumó un año de grandes éxitos, de triunfos inolvidables y de la consagración de algunos jugadores, como Marchetti, que fue el goleador del año en el fútbol argentino; como Trossero que también hizo muchos goles y vulnero con sus electrizantes piques a todas las defensas; como Bottaniz, con una marca impecable y una proyección con mucha potencia.

1976 terminó siendo un gran año para Unión, comparándolo con el año anterior diríamos que se quiso seguir con la misma mística pero al final Violi le dio otro funcionamiento, aprovechando el talento de Telch y la vocación ofensiva de Marchetti y Trossero. Pero al igual que el año anterior Unión estuvo entre los grandes, peleando partido tras partido la posibilidad de llegar a conquistar el campeonato...