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1966: El primer Ascenso

Era la soñada posibilidad luego de 25 años. 90 minutos para llegar a la locura del campeonato. Un 26 de noviembre de 1966 la ciudad entera, como sucedió en el 79, se fue convirtiendo desde la mañana en una verdadera hoguera rojibanca. 18va fecha de la segunda rueda. Unión jugaba con Talleres y ganando se clasificaba campeón.

Y por supuesto que nadie pensaba en otra cosa. A ninguno se le ocurrió meditar sobre lo posibilidad de perder un punto. Por eso el festejo anticipado. El recibimiento. La entrada de Tremonti, los papeles, la gran fiesta, aunque ese primer tiempo haya quedado en blanco, aunque los nervios ataran...

Pero hay que ganar. La consigna se transforma en un griterío infernal. El aliento no tiene pausas. Unión es una tromba y el gol no llega. El mundo parece que se viene abajo. Centro de Mario Zanabria por la izquierda y a los 21 minutos de ese segundo tiempo el "Fantasma" Ruíz que le mete el frentazo y la envía al fondo de la red.

Ya estaba todo dicho. El "país" al lado de la linea de cal para el postrer festejo con los héroes, los automóviles convertidos en fantasmas rojiblancos invadiendo el centro, las manifestaciones, las banderas y el grito de ¡¡¡CAMPEONES!!! que retumba hasta las primeras horas del día siguiente...

Jornada memorable. Para la historia rojiblanca, y también para aquellos que fueron protagonistas, como el caso de Luis Ernesto Sauco Borges, el "Negro" que llego de Nacional de Montevideo en el 66 y que después haría de Unión y de nuestro Santa Fe, un poco la razón de existencia...

"... Estábamos concentrados en una quinta en Sauce Viejo, y ese sábado cuando llegamos a Santa Fe, nos contaba, la ciudad estaba pintada de rojo y blanco y el clima era de locura, nunca voy a olvidar el recibimiento cuando entramos a la cancha. Fue algo tan especial que cierro los ojos y parece que lo viviera nuevamente. Me acuerdo que el primer tiempo jugamos atados por los nervios. En el segundo después del que el Fantasma marcara el primer gol, lo pasamos por arriba... Y después para que te voy a contar. Con decirte que nos quedamos en el club y todos fuimos a parar a la pileta. Menos mal que a mi me tiraron en la parte playa porque sino me ahogo, como le paso al Negro Piriz que tuvieron que sacarlo entre tres. Para mi fue la alegría de mi vida..."