a


Regresar a la Columna del Pelao


Miércoles 3 de Marzo de 2010

"PASION SIN LIMITES"

Noche cerrada, densa, oscura, pavorosa, con un cielo colmado de nubes amenazantes que migran veloces, cambiantes, huidizas, de relámpagos enceguecedores y truenos que estremecen. Noche de perros, suspenso, terror y sin embargo, por obra de la gente… otra vez MAGICA!!

Por que el diluvio no logra frenar la marea, los ríos de adictos convergen tensos, excitados, ansiosos, con su esperanza intacta a cuestas para que la mítica caja de luz vuelva a poblarse de héroes, como ayer, como siempre y conformar esa multitud expectante que no sabe de pálidas ni admite renunciamientos.

Rugen los incondicionales bajo la catarata incesante con su trapos cabuleros a cuestas, su espíritu irreductible y su fe inquebrantable, cuando el primer estruendo atronador y conmocionante sacude el cemento, su efecto, lejos de intimidar… motiva.

Como un tambor ensordecedor que llama a la batalla, exaltando los ánimos, exacerbando los sentidos, alentando el desafío, cada nuevo sonido que llega desde lo alto redobla la apuesta. El alma rojiblanca enloquece, reverbera, delira, rebota en los escalones o se eyecta hacia el paravalanchas, contesta al estruendo con un incomprensible alarido gutural, el puño en alto, los ojos desorbitados, el gesto desafiante.

El himno ancestral copa el recinto, eriza la piel, inunda un poco más la mirada y la pasión aflora en toda su expresión.

En el principio fue Matías y más tarde Lucas, pero aun en la tranquilidad del resultado, el fervor no decrece, aumenta, se multiplica y retroalimenta con cada trueno nuevo, cada advertencia del cielo recibe su redoble acorde, más fuerte, más alto en las tribunas, caen gotas como baldes de monedas, insectos kamikazes abatidos por la lluvia y el viento, la tempestad lejos de amainar recrudece, pero nadie cede un ápice, ni aun cuando la descarga ciega el predio.

Vibra la muchedumbre en la penumbra de la pausa obligada, su voz supera ampliamente el lenguaje climático, una explosión de aprobación saluda el reinicio, rebosa y derrama fervor en el epilogo cuando el cirujano regresa de las sombras y su afilado estilete clava el esférico en el rincón de la animas, entonces y de allí en más, todo es carnaval, infierno sin control, fiesta indescriptible.

Ahora es cuando ellos amedrentan a la tormenta, se mofan en su cara y festejan a su pesar, sus brazos son molinos incansables, los colores amados se funden en un alocado remolino, por momentos se detienen, besan la camiseta y lanzan al aire un exabrupto para retomar posteriormente la rutina, danzando como poseídos, mientras dilapidan jirones de garganta.

Finalmente el delirio se traslada a las calles, toma forma en caravanas incesantes que emergen de la bruma rezumando orgullo, su voz resuena implacable, sobresalta y estremece, exhiben su fidelidad irrestricta, enarbolan sin pudor su pasión sin límites y se ufanan sin miramientos ante quienes los observan enrostrándoles su excelsa condición ...SOY TATENGUE...!! SOY TATENGUE ...!!... TATENGUE YO SOY!!!!!!!!!!!!

Un abrazo rojiblanco
El pelao