Regresar a la Página Principal


Lunes 5 de Abril de 2010

"A LA DERIVA"


No importa el resultado parcial, el entorno o los pergaminos del rival de turno, este UNION siempre zozobra a duras penas en un mar de incertidumbre.

No da seguridad, no aguanta la presión ni sostiene expectativas, en un esfuerzo ciclópeo puede mostrar un rendimiento aceptable durante algunos minutos alentando las esperanzas de la multitud, pero a la primera estocada profunda del rival se derrumba estrepitósamente y en ese contagioso caos anárquico, que súbitamente desnuda con crueldad, limitaciones y carencias, todos los miedos afloran, todas las dudas se agigantan.

Es una muestra clara de escasa autoestima a la que no ayuda la falta absoluta de señales adecuadas desde el banco, la intención inicial por momentos existe, el convencimiento previo sobre cual debe ser la actitud medianamente "prende", tenue, fragil, vulnerable, es evidente que mínimamente intentan comerle el coco con aliento y motivación, porque se edifica una estrategia que sobrevive en base a coraje, voluntad y sacrificio.

Los intentos por defenderla van en la dirección esperada, incluso se trata de hilvanar jugadas asociadas y mantener el paupérrimo volumen de juego que nos identifica, pero todo el esfuerzo está atado con alambre y al primer error sobreviene la debacle, porque a todos parece agarrarle la chiripiorca.

Esto de hacer números me trae recuerdos de tiempos ingratos en los que calculabamos cuantos puntos había que sacar para no descender y no podíamos sumar uno, similar a aquellos delirios es hoy elucubrar con cuanto peleamos la promoción y el ascenso, cuando no podemos siquiera sostener un resultado.

Decepciona lisa y llanamente porque no es confiable, ergo jamás se podrá especular con el futuro que se avecina.

No ayuda el conformismo de sus conductores ni el silencio cómplice, hay que decirlo como es y con todas las letras, estamos para lo que salga, para lo que se de, para lo que la fortuna quiera, si arrimamos en algún puesto de vanguardia sera una hazaña porque no hay un funcionamiento que avale la ilusión, ni un grupo homogéneo que se haya fijado un objetivo claro, el equipo como tal no existe.

Fallan conductores, líderes y referentes, no aparecen cuando se los necesita, no convencen, no han logrado sacar lo mejor de cada uno, no lograron concientizar al grupo de lo que se espera de ellos, de lo que significan los colores que defienden y la institución que representan.

Habra que soñar con limitaciones, lo que el paso a paso permita, porque la realidad es inflexible, estamos a la deriva para lo que la suerte quiera.

 

Un abrazo rojiblanco
El pelao


COLUMNAS ANTERIORES::